Overlord
Me acuerdo del Dungeon Keeper y se me escapa un lagrimón…
Está próximo a llegar a nuestras PCs un juego de acción con ciertas dosis de estrategia y rol, en el cual encarnaremos a un ente malvado en busca de venganza contra quienes lo destronaron y asesinaron en épocas pasadas.
Sus restos podridos yacen sin reposo en las ruinas de lo que otrora fuese su orgullosa torre oscura. Los siete guerreros que en su momento lo vencieron y usurparon sus dominios, son aun más tiranos de lo que en su tiempo fuera este Señor Oscuro, y sus antiguos siervos deciden realizar un ritual para revivirlo, para que los libere de sus “libertadores”.
Si bien muchos juegos, sobre todo de rol, nos ofrecen la posibilidad de crear y conducir un personaje
oscuro o malvado, normalmente la mayoría de ellos está orientado hacia personajes neutrales o buenos, y el uso de personajes malvados suele restar opciones de diálogo y por lo general el desarrollo del juego se hace más difícil y a la vez menos rico.
Hace una punta de años, Bullfrog (QEPD) nos entregó Dungeon Keeper -y posteriormente una secuela-, RTS en el cual nos transformábamos en el Guardián de las Mazmorras, y con la excusa de obtener unas gemas que nos permitieran alcanzar la superficie y extender el mal por el mundo, podíamos controlar toda suerte de criaturas malvadas, torturar prisioneros, etc. El lema del juego era “que bueno es ser malo”.
Si bien el estilo de juego es diferente, el planteo de Overlord me lo recuerda, ya que aquí ser malo no es una opción, es una necesidad (y un placer).
Malas compañías
Para llevar adelante nuestros oscuros designios contaremos con todo un surtido de malvados esbirros completamente dedicados a nuestro servicio, los cuales acatarán nuestras órdenes con sumisión total, no importa lo mal que los tratemos.
Ellos se encargarán de llevar adelante la guerra por recuperar nuestros dominios, atacando al enemigo de todas las maneras posibles, incluso con emboscadas o ataque suicidas, pero también transportando objetos, saqueando arsenales enemigos, controlando determinados mecanismos o alcanzando lugares inaccesibles para nosotros.
Hay más de 50 clases de esbirros, divididos en cuatro principales:
Esbirros marrones: los guerreros por excelencia. Van al frente a partir cabezas y son capaces de equiparse con armamento del enemigo para usarlo contra él. Cuchillos, hachas, horcas, brazos o piernas arrancados; cualquier cosa les viene bien.
Esbirros rojos: “arqueros” que lanzan bolas de fuego sobre el enemigo desde gran distancia, siendo ellos mismos inmunes a las llamas.
Esbirros verdes: asesinos especialistas en emboscadas, con especial predilección por los ataques a traición. Les encanta apuñalar por la espalda. Son inmunes al veneno y pueden crear mejoras a partir de restos inservibles. Malvados, traicioneros, sucios y viles; me voy a llevar muy bien con estos.
Esbirros azules: los curanderos, capaces de resucitar a los esbirros caídos en batalla, dejándolos como nuevos.
Estos esbirros no son especialmente inteligentes, pero poseen un cierto tipo de astucia malvada: se juntan para hacer maldades.
También son excelente materia prima, ya que podremos arrojarlos en crisoles junto con otros elementos para fabricar armas, armaduras y otros objetos útiles.
Para aumentar el número de nuestras tropas, habrá que masacrar el mayor número posible de aldeanos, así como también de sus animales. Es evidente que este no es un juego para los Flanders.
…Tienen doble vida, son sicarios del mal ¡Entre esos tipos y yo hay algo personal!
Los sicarios son absolutamente leales y están completamente dedicados a servirnos, pero si bien en ciertas ocasiones pueden llegar a sorprendernos con la astucia que muestran para realizar algunos actos malvados, no se destacan particularmente por su negligencia, y unido esto a la debilidad que sienten por el oro, las joyas, los objetos brillantes y la bebida, pueden ser fácilmente atraídos a una trampa, o directamente dedicarse a saquear y beber y dejarnos de garpe en medio de una batalla.
De más está decir que nadie me hace eso dos veces…
Pero ¿Qué es un Señor Oscuro sin su Torre Oscura?
A medida que se vayan recuperando los antiguos dominios, el Overlord crecerá en poder y maldad, y los esbirros junto con él.
Pero la Torre Oscura está en ruinas y debe ser reconstruida, sin importar el costo. Oro, sangre de esclavos, almas de esbirros, sacrificios de vírgenes (que probablemente a esa altura ya no sean TAN vírgenes, pero bueh). Ningún precio es demasiado alto para que la Torre Oscura recobre su macabro esplendor.
Una vez reconstruida, encontraremos en ella prácticos portales de teletransporte, mazmorras donde torturar a los prisioneros, estancias privadas donde señoritas con más curvas que escrúpulos estarán ansiosas de ofrecer sus encantos a cambio de un lugar a la sombra del poder… En fin, esas cosas que hacen que valga la pena ser un Señor Oscuro.
La última vez que fui realmente malo -sin contar cuando esclavicé a la Dragona de Agua-, fue cuando conquisté la Galaxia para el Emperador Palpatine, y ya hace demasiado tiempo que me estoy portando bien. Espero que Overlord salga en este mes como está previsto, y van a saber todos que en realidad Saurón era un boy scout.
Ficha Técnica
- Fecha de salida: Fines de Junio
- Genero: Arcade / Acción (con toques de estrategia y rol)
- Demo: Disponible
- Desarrollador: Triumph Studios
- Publisher: Codemasters
