Destination: Treasure Island
Simple pero efectiva
Es reconfortante encontrarse con juegos como éste. En un ambiente saturado de gráficos hiperrealistas que revientan nuestros sistemas con requerimientos demenciales, con interfaces de 300 millones de comandos, con historias retorcidas (y muchas veces ridículas) de trajes súper poderosos, mutantes medievales, ciudades bajo el agua y autos que parecen rociados con Fritolim, los juegos simples escasean. Pero gracias a los desarrolladores europeos -que no parecen rendirse- nos llega Destination - Treasure Island: una aventura gráfica que parece querer volver a las raíces.
MIRA DETRÁS DE TI, UN MONO DE TRES…AH, NO, ESO ES EN OTRA ISLA.
El juego se inspira libremente en la novela “La Isla del Tesoro”, de Robert Louis Stevenson, y nos sitúa cinco años después del final de la misma. Somos Jim Hawkins, un antiguo compañero de Long John Silver (un viejo pirata muerto años atrás) que se ha dedicado al transporte de bienes en el caribe. Estando en la cabina de nuestro barco mercante, tres antiguos compañeros nos encierran entre amenazas, obligándonos a escapar. En medio de esta tarea, aparece el loro de Long John con un extraño mensaje atado a su pata: es la última voluntad de Silver, un mapa del tesoro en forma de acertijo en verso. Perseguidos, partimos hacia la isla Esmeralda, buscando la clásica “X que marca el lugar”.
TAN SIMPLE QUE HASTA UN NIÑO PUEDE UTILIZARLO
Nos movemos a través de nodos o puntos fijos entre escenarios, al estilo Myst, con la posibilidad de rotar la vista

360º. A través de un cursor contextual que cambia automáticamente acorde a la acción que podamos realizar (tomar un objeto, mirarlo, iniciar una conversación, movernos etc.) iremos solucionando los diferentes puzzles que se presenten en nuestro camino al botín, que en líneas generales utilizan una lógica muy accesible, sin caer en combinaciones ridículas o acciones descabelladas. A excepción de uno o dos que realmente me hicieron renegar, la mayoría son sencillos, basados en la simple observación del escenario, la matemática o en leer con atención el poema/mapa de Long John, que va tachando secciones automáticamente a medida que avanzamos en la aventura. Tenemos un inventario simple que nos permite observar, combinar y desarmar objetos, y un simpático “sistema de nudos”: en varias oportunidades, tendremos que hacerlos “paso a paso”, eligiendo entre dos opciones. Muy original.
La parte grafica es simple pero correcta, y cumple perfectamente con su cometido. Quizás parezca demasiado sencilla ante nuestros ojos saturados de texturas hi-res, pero alcanza. Las voces, la música y los efectos de sonido están muy bien, con el clásico estilo pirata, y acompañan la aventura sin desentonar ni caer en la sobreactuación. La historia es sencilla y divertida, con alguna sorpresa en el camino.
CUANDO SEA GRANDE, NO QUIERO SER NADA.
Lo que distingue, y en cierto modo enaltece sobre los demás a Destination: Treasure Island es que no pretende
ser algo que no es: no tiene una historia pretenciosa detrás, ni vueltas de tuerca shockeantes, ni mueve un trillón de polígonos por segundo. Nada por el estilo: es una aventura grafica simple, directa y honesta, que no intenta nada más allá del simple placer de resolver acertijos jugando al pirata en una isla desierta. Es una sensación muy, muy difícil de explicar (aunque más de uno debe entender de que hablo) pero jugarlo me hizo recordar a esas noches de daño ocular frente al monitor monocromático, tratando de descular puzzles mientras mi familia dormía. Podría compararse a hablar con un chico: te dice las cosas como las ve, directamente, sin adornos innecesarios ni firuletes a la macana. Una opción muy recomendable para los fanáticos del género, y para cualquiera que quiera pasar unas 6 u 8 horas de diversión sencilla pero efectiva
80%
Una aventura grafica sencilla y muy disfrutable.
+: los puzzles, la sensación de “liviandad” en todo el juego, la historia es básica pero interesante
-: gráficamente atrasa un poco
Ficha Técnica:
- Género: Aventura Gráfica
- Compañía: Kheops Studio
- Distribución: Dreamcatcher
- Soporte Multiplayer: No tiene
Requerimientos mínimos
Pentium III 800, 128 MB de RAM, video de 64 MB, 1300 MB libres en HDD
Requerimientos recomendados
Pentium IV 2.0 GHz, 256 MB de RAM, video de 128 MB, 1300 MB libres en HDD









