Gears of War
La gloria dejó de ser exclusiva para consolas
A esta altura resulta casi imposible imaginarse un usuario de XBOX 360 que no haya jugado al maravilloso Gears of War. Dicho arcade en tercera persona prácticamente reinventó un género, ofreciendo una jugabilidad pocas veces vista, acompañada por unos gráficos que hasta el momento no fueron superados en la consola de

Microsoft. Muchos gamers que todavía no se habían decidido por alguna de las nuevas plataformas, se terminaron inclinando por la inestable 360 sólo para poder disfrutar de esta maravilla desarrollada por Epic. Estaba claro que la compañía del señor Bill Gate$ iba a hacer lo imposible para mantener la exclusividad de su caballito de batalla, impidiendo la realización de un port para Playstation 3. Sin embargo, los rumores referidos a la conversión del juego a PC eran cada vez más fuertes y fueron confirmados hace ya unos meses. Finalmente, un año después del lanzamiento de la versión original, tenemos en nuestras manos la edición para PC de Gears of War. Luego de haberlo jugado durante varias horas estamos en condiciones de despejar varias incógnitas que habían surgido en torno a la conversión de un título de consolas al elitista mundo de las computadoras personales. Ya de por sí les adelanto que ni la salida de un monstruo como Crysis puede opacar el impresionante laburo realizado en uno de los mejores juegos de los últimos años.
“Despedilo a James Cameron que así estamos bien”
A diferencia de lo que suele suceder en muchos juegos de acción, Gears of War se caracteriza por ofrecer un argumento bastante elaborado que sirve para justificar las balaceras pero a su vez para otorgarle una

interesante lógica a los acontecimientos. En la campaña single player nos pondremos en las botas de Marcus Fenix, un prisionero liberado al comienzo de la aventura y que formará parte del Escuadrón Delta, un grupo de soldados que deberá combatir contra hordas de criaturas para sobrevivir. Todo esto tiene un trasfondo un poco más profundo, relacionado con la ocupación de un planeta y distintas guerras entre seres humanos por la apropiación de recursos energéticos que darán lugar a la aparición de una raza de criaturas subterráneas llamadas Locust. El juego comienza con la liberación de Marcus gracias al accionar de su amigo Dominic Santiago y su correspondiente inserción en el escuadrón. A medida que avanzamos en la historia nos iremos familiarizando con distintos personajes que nos ayudarán en las batallas, aunque siempre las relaciones serán más bien frías. Olvídense de encontrar elementos románticos en la aventura, ya que nos la tomaremos con muy pocas féminas. Por el contrario, prepárense para protagonizar cinco episodios de acción desenfrenada, al mejor estilo Arnie en Terminator pero a mayor escala.
Unreal Engine no está en Crysis
Lo que primero llama la atención del juego son sin lugar a dudas los maravillosos gráficos. La utilización del Unreal Engine 3 es simplemente increíble, aprovechando al máximo todas sus posibilidades. Por un lado tenemos a los personajes, quienes disponen de una calidad pocas veces vista previamente, llegando al punto de que no se hace necesaria la utilización de escenas de video para contar la historia. Es más, las secuencias intermedias realizadas con el engine del juego están casi a la altura de una producción de animación cinematográfica. Las animaciónes ayudan mucho a crear esta sensación, fundamentalmente las faciales. Los rasgos de cada uno de los protagonistas se mueven de tal forma que en todo momento notamos su estado de ánimo o las sensaciones que experimenta en determinado momento. Por otro lado tenemos a los escenarios. Aquí todos deberíamos sacarnos el sombrero, ya que estamos en presencia de los ambientes cerrados más bellos y detallados que pueden encontrarse en el mundo de

los videojuegos. Incluso superan a los tremendos interiores de uno de los candidatos más fuertes a juego del año, como Bioshock. Ninguna estructura será parecida a otra y cada una de las locaciones tendrá detalles específicos. Desde pequeñas dosis de vegetación, hasta elementos barrocos o góticos, que abarcarán tanto a hermosos vitrales como a altas cúpulas similares a las que pueden observarse en iglesias europeas. Además, la interacción con el entorno en general es para destacar. Podremos escondernos de los disparos enemigos detrás de paredes, así como destruir fuentes de iluminación para complicar a ciertos adversarios. Esto da pie para hablar de los asombrosos efectos de luces y sombras con los que cuenta el juego, que modificarán tanto al ambiente como al personaje de acuerdo al lugar en que nos encontremos. Claro está que para disfrutar de una calidad gráfica similar a la vista en XBOX 360 -donde sólo necesitamos la consola y un buen televisor que soporte hasta 1080i- deberemos disponer de una muy buena máquina, y en caso de querer sacarle todo el jugo al título les recomiendo que vayan pensando en actualizar sus computadoras. Me atrevo a decir que en máxima resolución y con todas las opciones activadas, la calidad visual supera a la vista en la consola de Microsoft, que ya de por sí era deslumbrante. Como si todo esto fuera poco, el sonido no se queda atrás en términos de calidad. Quienes dispongan de un buen equipo podrán disfrutar de una experiencia fuera de lo común, en donde ruidos como el que produce la sierra eléctrica al impactar en la carne de un Locust que gritará hasta morir desangrado generarán una ambientación tétrica pero a su vez adrenalínica. Las voces de los personajes también están a la altura de las circunstancias, por lo que técnicamente ningún aspecto de Gears of War quedó librado al azar.
Sangre, sudor y plomo
Está claro que todo el esfuerzo realizado en los apartados gráficos y sonoros sería en vano si no estuviese acompañado por una buena jugabilidad. Afortunadamente cada aspecto de la misma ha sido cuidado al máximo, por lo que el resultado final es excelente. Antes que nada, quiero aclarar que la utilización de Mouse y teclado tiene sus ventajas, pero también algunos inconvenientes. Por

un lado aumentaremos nuestra precisión a la hora de disparar, aunque se nos complicarán algunos movimientos debido a que será necesario presionar varios botones simultáneamente. Yo particularmente les recomendaría que utilicen un pad, en lo posible el de XBOX 360. Volviendo al juego en sí, el desarrollo de las misiones es casi perfecto. Si bien en un principio parecería que lo único que deberemos realizar es eliminar enemigos, los escenarios ofrecen distintas posibilidades, que van desde la aparición de algún boss a la utilización de vehículos o la necesidad de movernos en las sombras para no ser atacados por ciertas criaturas. Por supuesto que aquellos fanáticos de la adrenalina estarán de parabienes. Por más que sea necesario ser precavido y no avanzar al mejor estilo Rambo, el ritmo de juego es ya de por sí muy dinámico. Tampoco faltarán litros de sangre ni toneladas de municiones yendo de un lado al otro de la pantalla. Vale destacar que la versión para XBOX 360 pecaba de ser un tanto corta, y por suerte se ha solucionado dicho inconveniente gracias a la inclusión de algunas misiones nuevas al comienzo del quinto episodio. Increíblemente estos escenarios ofrecen una dinámica bastante novedosa, en donde será necesario escapar de ciertos enemigos en lugar de rellenarles las entrañas con plomo. En cuanto al armamento, no contaremos con una gran variedad de armas, pero teniendo en cuenta que únicamente podremos transportar dos pesadas, una liviana y granadas, la cantidad disponible no es despreciable. Un aspecto reprochable de la jugabilidad es la Inteligencia Artificial de nuestros compañeros, que en algunas ocasiones suelen ir al muere en las batallas lo que al fin y al cabo puede resultar un tanto molesto.
Juntos pero separados
A esta altura del partido no se le puede perdonar a un juego de este género la ausencia de un modo multiplayer. Afortunadamente Gears of War ofrece distintas modalidades más que interesantes que harán deleitarse a quienes hayan disfrutado de la campaña. Entre ellos se destacan una modalidad llamada “King of the Hill” (ausente en la versión 360), en donde será necesario controlar una parte del mapa durante cierto tiempo para así poder ganar. Pero si bien la variedad de modos de juego es amplia, se cometieron un par de errores un tanto molestos. En primer lugar, será necesario pagar para poder acceder a ciertas modalidades, algo a lo que Microsoft ya nos tiene acostumbrados con su sistema Live! Gold en XBOX 360. Pero lo más molesto ha sido la supresión del modo cooperativo a pantalla dividida. Ya no será posible jugar la campaña con un amigo en el mismo lugar, una de las características más sobresalientes de la versión previa. Como conclusión, podemos decir que los pequeños defectos no son demasiado graves y que son nimiedades en comparación con las enormes virtudes de Gears of War, un juego que a pesar de haber pasado un año desde su creación, todavía tiene muchísimo para ofrecer.
93%
Uno de los mejores juegos para XBOX 360 hace su debut en PC
+: Gráficos impresionantes. Jugabilidad dinámica, sencilla y terriblemente efectiva. Los niveles nuevos suman muchísimo.
-: No se solucionaron algunos problemas de la IA. Desaparición del modo cooperativo a pantalla dividida.
Ficha Técnica:
- Género: Arcade en Tercera Persona
- Compañía: Epic Games
- Distribución: Microsoft Game Studios
- Soporte Multiplayer: Hasta 8 Jugadores
Requerimientos mínimos
Procesador 2.4+ GHz Intel; 2.0+ Ghz AMD, 1 GB de RAM, 12 GB libres en HDD, GeForce 6600+/X700+
Requerimientos recomendados
Procesador de 3.5 GHz, 2 GB de RAM , Tarjeta de video compatible con Directx 10
