Harry Potter & the Order of the Phoenix
WINGARDIUM LEVIOSA Y LA QUE TE RECONTRA.
La franquicia de Garry Potter dio lugar a siete libros, cinco adaptaciones al cine (por ahora), un igual o mayor número de videojuegos para diferentes plataformas basados en las películas y vaya uno a saber qué otra boludez con Nardy Potter habrá salido.
Ahora, podrán comentarme que los libros son atrapantes y las películas, entretenidas, pero los antecedentes me dicen que todo juego de esto que salió, apestó.
Así y todo, estaba tan al pedo y sin nada potable para jugar debido a la escasez de buenos títulos, que no me quedó otra más que sufrir la Orden del Fénix, versión videojuego consolero para PC.
With great power, comes stupid tasks.
Leí un par de los libros cuando era más joven, vi dos películas -la primera y la cuarta- y jugué un solo juego basado en esto, y en este momento, todo lo que trate de Larry Potter y sus amiguitos me entra por una oreja y me sale por la otra.
Siendo tan objetivo como nunca, instalé Order of the Phoenix sin expectativa alguna y aunque nunca me terminó de convencer como juego de “acción-aventura”, sí lo hizo como “simulación”.
“¿Simulación de qué?”, se preguntarán. De paseo. Ir de acá para allá y realizar acciones tan densas como buscar libros y hacer monografías para otros estudiantes hacen que de acción tenga poco y de aventura, menos.
Desde el principio del juego que somos una marioneta para todo nerd con varita que se nos cruce y se le antoje pedir algo. Es increíble como el protagonista, que es considerado el Triwizard Champion -un título bastante importante porque ganó un torneo groso-, termina siendo tan reducido a efímeras tareas.
No sé qué tan acertada sea la trama de esto comparada con la del libro o película, pero básicamente, Jarri está formando su propio ejército de jóvenes granulosos con el fin de hacer quilombo en la escuela para que echen a una vieja rompebolas, y de aprender a defenderse contra los DEATH EATERS. Uno creería que con un nombre tan… Particular, estos bicharracos aparecerían más de una vez que al principio del juego, ¿no? Bueno, no lo hacen, lol (por cierto, eso fue un spoiler).
Como decía, los objetivos se reducen a buscar a todos los pibes, hacer lo que nos pidan y, una vez que los tenemos a todos, empezar a “enseñarles” hechizos contra bichos malos. Aunque en realidad, el que aprende tales hechizos es Charlie Potter ya que sólo los empieza a usar cuando se los “enseña” a los otros.
Una vez hecho eso, pasa algo malo y una vez más tenemos que hablar con la mayoría, volver (énfasis tal palabra) a hacer más tareas y listo, trama principal liquidada.
Por cierto, Ron y Hermione nos siguen como si sus vidas dependieran de ello. Jamás se nos despegan y son un incordio. Sobre todo cuando nos bloquean el camino. Un simple comando que hagan que dejen de seguirnos por un minuto, no, ¿no?.
Interactivity for the win?
Si hay algo que rescato de esto es la interacción con el entorno que existe.Desde cuadros que hablan hasta el uso de hechizos con la mayoría de las cosas que anden dando vueltas.
Hay hechizos defensivos y ofensivos, que se conjuran manteniendo uno de los botones del mouse apretado (dependiendo qué clase de hechizo querramos) y moviéndolo, formando una figura. A la Black & White.
Los defensivos, que son como siete, son los que se utilizan para interactuar con el entorno. Por ejemplo, Depulso o Accio sirven para empujar y atraer las cosas, respectivamente, y Reparo sirve para… bueno, eso es obvio.
Hay aproximadamente seis que son ofensivos y cuatro de ellos son prácticamente al pedo. Las escenas de “acción” se reducen a castear constantemente el hechizo de protección -Protego- y uno ofensivo que elijamos, porque son todos iguales. Se supone que uno confunde los enemigos, el otro los levanta patas arriba en el aire (?), etc; pero cuando se trata de bajar hostiles, todos hacen el mismo daño. Y créanme cuando les digo que, por más que haya poca pelea, es mejor. En el medio del quilombo de rayitos volando a por todos los lados, vamos a mover el mouse a lo loco con tal de castear cualquier cosa lo más rápido posible. ¿Y por qué tanta desesperación?... No hay barra de salud, señoras y señores, así que es una lotería cuándo morimos y cuándo no.
En fin, ir encendiendo antorchas, reparar estatuas rotas y jugar mini-juegos taaaan originales como un ajedrez en el que las fichas se atacan, tiene su recompensa: los extras.
El juego está repleto de gags, desde acomodar cuadros que estén tirados hasta descubrir todas las especies de aves que haya (lo sé, no suena -ni es- excitante) nos dan puntos. Cuando tenemos tanta cantidad de puntos, se desbloquea un bonus, que suelen ser entrevistas con los actores, con los desarrolladores del juego, galerías de imágenes, etc. Una linda adición pero que no alcanza a llenar los espacios que deja el resto de este título.
Bien podría haber sido llamado Magic School Simulator ’07.
Hogwarts, la escuela donde van los aprendices magos, está renderizada casi a la perfección. Cada detallecito que se ven en las películas, están plasmadas con exactitud en el juego. Una vez que empezamos a recorrerla, nos damos cuenta de que es gigante y, desde el vamos, sabemos que NUNCA JAMÁS lograremos memorizar el diseño para saber dónde ir.
Para eso está el Marauder’s Map que, cuando señalamos una ubicación en tal mapa, unas huellas se van dibujando en el suelo para indicarnos el camino correcto.
La primera vez que tengamos que ir de una punta a la otra, estamos más concentrados en las pisadas que otra cosa. Pero una vez que le agarramos la mano, verán que todo el ambiente está muy bien diseñado.
No se puede decir lo mismo para los modelos de los personajes, lamentablemente. Las texturas en estos son bastante lavadas y tienen animaciones toscas. Lo bueno es que la mayoría de los actores de las películas prestaron su voz para esto.
¡Recreo!
En definitiva, esto es solo para verdaderos seguidores de la saga (como esos que estuvieron días haciendo la cola para comprar ese bendito libro que cuesta una fortuna).
Los jugadores más casuales querrán pasarlo de largo por lo repetitivo que se vuelve, los incómodos controles consoleros, la cámara se que coloca donde quiere y un largo etcétera que hace que sólo se disfrute el paseo por una especie de castillo con brillitos.
54%
El obligado juego de Wally Potter basado en la película.
+: Interactividad. Lindos entornos. Música y sonido. Gran cantidad de secretos y boludeces para desbloquear.
-: Si no sabés algo de HP, quedaste en banda con la historia. Cámara horrenda y controles imprecisos. Misiones repetitivas y aburridas. Las partes de acción son horribles.
Ficha Técnica:
- Género: Acción - Aventura
- Compañía: EA Games
- Distribución: EA Games
- Soporte Multiplayer: No posee.
Requerimientos mínimos: Procesador de 1.6 GHz- Placa de video de 32Mb - 256Mb de RAM – 5 Gb de espacio libre en el disco rígido
