Infernal
Cambiando la paz celestial por los placeres de Satán
Estaba tranquilo sentado en mi confortable sillón, o eso creía, mientras ejecutaba por primera vez Infernal. Eso creía...
De una me estaban cocinando a balazos. Venían en una cantidad impresionante y de todos lados. El pobre personaje que debía guiar entre semejante caos se aguantaba los disparos como si tuviese

treinta corazas de kevlar. Estaba en el tutorial del Infernal. De hecho, las balas poco y nada le hacían. Me estaba mostrando como se desempeñaba el engine del juego. Andaba de maravillas. Pausa. A configurar y a meterse en ese mundo eterno de la lucha del bien contra el mal que nos propone el juego, en el cual el personaje -Ryan Lennox, ángel caído- ha sido recientemente expulsado del cielo por su falta de sutileza en las misiones que le encomendaban y decide ponerse a las órdenes del mismo Belcebú para obtener más poder y dinero combatiendo a sus antiguos aliados. Sigo con el tutorial y descubro las bondades del control sobre el personaje que tengo, lo veo en tercera persona y me aseguro de acostumbrarme al uso de las armas y poderes que tengo a disposición como al excelente manejo de las cámaras y el punto de vista del personaje. Lo primero que me llama la atención y que pocas veces se ha visto en este tipo de juegos es el modo de recuperar energía del personaje, dado que no existen las cajas botiquines. El tipo directamente se acerca a su víctima e imponiendo su mano le saca la energía vital que le queda al cuerpo abatido y todos los ítems que la víctima lleva encima. Una especie de "chupa-almas" muy copado cuya misión es lograr el equilibrio entre el Cielo y el Infierno.
Soy malo y me gusta serlo
Hay que tener en cuenta que en Infernal se puede eliminar a todo ser vivo que rodea al personaje. Para ello, el Jefe proveerá a medida que avance el

juego todo tipo de armas y poderes demoníacos que van a ser indispensables para la resolución de situaciones de balaceras frenéticas y los diversos puzzles que aparecerán en el camino. Los combates son gloriosos. Si bien no está muy afinada la inteligencia artificial, los enemigos dan bastante trabajo (de acuerdo al nivel de dificultad elegido) buscando reparo cuando están heridos o juntándose de a varios para darnos con mayor poder de fuego. Es en estos momentos cuando es necesario hacer uso de los poderes demoníacos de Ryan. Se puede potenciar el daño que ocasionan sus armas con una especie de "maná" que a medida que la use se irá agotando, por eso se recomienda saber suministrar estas habilidades en el momento preciso. Otra perlita de los creadores del juego es que hay zonas celestiales, neutras y demoníacas donde se podrá recargar ese "maná" de acuerdo al lugar que se encuentre el personaje, siendo de fácil recarga en las zonas demoníacas y casi nulo en las zonas celestiales. A su vez se verá que en los diferentes combates, Ryan se podrá ocultar de sus enemigos y dispararles bien parapetado detrás cajas de madera o de paredes, podrá moverse en modo sigiloso y emboscarlos si es necesario. En general el comportamiento de los enemigos es bastante previsible y no causarán mucho trabajo eliminarlos, no así los "bosses" que son bastante duros de derrotar.
¿Y los puzzles?
Los hay, no tan variados, pero los hay. Desbloquear computadoras, descubrir lugares ocultos, moverse sigilosamente entre enemigos sin ser descubierto y encontrar caminos alternativos a los

originalmente diseñados son algunas de las pruebas a que se someterá nuestro personaje. Para ello, sus poderes maléficos serán indispensables. Se ha implementado un sistema de teletransportación al estilo "Prey" pero con un tiempo de duración determinado (generalmente es corto) por lo cual se deberá utilizar el mouse y el teclado con velocidad y precisión para ejecutar la maniobra deseada y que Ryan no quede atrapado entre varios puntos de disparo que se encargarán de despanzurrarlo con delicadeza. El tema es que a lo largo del juego estas acciones se vuelven repetitivas, quitándole un poco al juego ese toque innovador que se le pretendió dar al crearlo. Con respecto a los ítems que se puede encontrar a lo largo de la aventura, es lo medianamente conocido como ser cajas de balas, diversas armas y mejoras, granadas, tarjetas desbloqueantes de puertas o equipos, etc.
Hasta ahora todo muy lindo, pero ¿Los gráficos? ¿El sonido?
Los gráficos son el punto más destacable de este juego. Para ello, los
creadores del mismo (Metrópolis) desarrollaron un engine -al que le dieron el nombre "Nitrous"- que gestiona con mucha calidad todo tipo de efectos dando un entorno visual a la altura de los mejores del género y sin demandar exageradas configuraciones de hardware de nuestras PC´s. Con excelentes texturas de modelos (ver al personaje Ryan) y el uso detallado que han hecho de HDR combinando las distintas fuentes de iluminación dan un aspecto muy realista del entorno en que nos movemos (no se pierdan la nieve filtrándose entre los patios de los claustros).
La física del juego es también muy realista evitando las exageraciones en que es frecuente caer en este tipo de juegos como ser el movimiento y rotura de diversos elementos del entorno, la caída de los enemigos, los impactos de bala y los rastros de diversas deflagraciones.
La música acompaña muy bien los momentos de tensión y de tranquilidad. Los efectos sonoros, y en especial el de las armas de fuego, no resultan los más espectaculares, aunque que cumplen su cometido a la hora de ambientar la aventura.
Entonces... ¿?
Se trata de un muy buen juego de acción que seguro les va a encantar a los fanáticos del género, pese a los errores ya comentados. Y si bien es cierto que la falta de una modalidad on-line le quita cierto atractivo, su sistema de juego, así como el notable desarrollo de la acción en su faceta individual, lo convierten en una de las grandes sorpresas del año. Aún así, es una lástima que por una serie de errores en la inteligencia artificial, y un diseño de los niveles un tanto irregular,
Infernal no sea un título completamente redondo, ya que de haberse solucionado dichos problemas, ahora mismo estaríamos ante un imprescindible dentro del género de la acción en tercera persona.
78%
Un muy buen juego en tercera persona, para literalmente reventarse a tiros y no aburrirse rápido.
+: Gráficos espectaculares aún en equipos de gama media-baja; excelente jugabilidad y curva de aprendizaje; las armas y los poderes demoníacos; la acción en los combates; las texturas y el uso y combinación de las luces
-: La inteligencia artificial de los enemigos; la falta del modo on-line; lo repetitivo de los puzzles y el diseño de algunos
Ficha Técnica:
- Género: Arcade / Acción
- Compañía: Playlogic
- Distribución: Eidos
- Soporte Multiplayer: No posee
Requerimientos mínimos: Procesador de 1.5 GHz - Placa de video de 128Mb - 256Mb de RAM
