CLIVE BARKER’S JERICHO
Terror de terror.
Tiempo antes de crear al hombre, Dios cometió un error. En su decisión por crear un ser a su imagen y semejanza, desarrolló al Primer Nacido. Un ser sin sexo, sin convicción ni elección moral. Un ser ni puro ni impuro, ni bello ni horrendo. Un ser con un potencial terrible, y tan aturdido quedó Dios, que lo envió al Olvido, de donde nunca debería regresar. Pero su inmenso poder lo impidió. Dios
no pudo evitar que siete veces, el Primer Nacido escapara de su prisión y tomara un pedazo de la Tierra, en tiempo y forma, como parte de sus dominios. Y así, Al-Khali tomó forma atemporal. Fragmentos de tiempo-espacio la crearon, y, luego de que el paso de civilizaciones y edades la dejaran en el olvido, fue enterrada en el desierto. Hasta que llegó este jueguito del orto, le puso unos escenarios asquerosos y Clive Barker le agregó su nombre para llenarse de guita. La puta madre.
Cuentos de Terror
Mientras buscaban la fórmula para volar una ciudad entera a la mierda, armaban el escenario en Hollywood de la simulación del alunizaje y pensaban en como matar a Kennedy, lo americanskis se sentaron, descubrieron ellos solos que había brujos en la Tierra, y crearon una división entera de militares con poderes sobrenaturales y toda la parafernalia. No, no se llama F.E.A.R. Se llama Jericho. Y así el juego arranca en la actualidad, con un grupo de siete personas a las que le vas a ver la cara durante todo el título, cada uno con su habilidad especial, en un helicóptero volando hacia, oh casualidad, Al-Khali por alguna extraña razón. Y la realidad es que esta línea no atrapa para nada. El verdadero sentimiento es el de un FPS común y corriente, que busca ser tenebroso y termina siendo más sangriento que un Soldier of Fortune en sus mejores épocas. Tan sangriento, que cansa y arruina literalmente la poca sorpresa que generan los escenarios atemporales de Jericho. El resultado, una pésima ambientación que genera un

sentimiento de vacío de colores y la falta de algo que uno nunca termina de saber qué es. Convengamos que hasta Doom 3, que era una sola textura (todo negro) conservaba esos cagazos que te hacían saltar hasta el techo y quedarte clavado ahí arriba. Este título no consigue hacer eso. Nunca.
Historias de Terror
No tomen mi palabra como algo enteramente degradante. Jericho conserva para si un montón de buenos aspectos que vale la pena destacar. Más allá de la monotonía que le otorga ser un simple mata-bichos con mala ambientación (no me voy a cansar de decirlo, ya que me agotaron con los manchones de sangre por TODO-EL-PUTO-ESCENARIO). Esto de tener brujos-soldado a tu disposición agrega bastante gracia a la idea. Para empezar, tu equipo es realmente tu equipo. Uno es capaz de manejar a base de órdenes las acciones de los otros seis personajes que lo rodean. A su vez, somos capaces de dirigir si necesitamos o no el uso de alguna de las habilidades especiales que poseen. Cada uno posee dos habilidades, y son únicas para ese mismo personaje. A la vez, podemos

terminar controlando literalmente a cualquiera de los personajes del equipo en cualquier momento del juego, y eso genera un reto bastante interesante. Salvo cuando la pésima ambientación y los malos escenarios no te permiten moverte demasiado, ni que hablar de las olas y olas de respawn que te atacan por todos los ángulos mientras vos manejás a uno de los personajes más lentos (y de armamento más pedorro) del juego. Tampoco podemos hablar de que todas las habilidades sean espectacularmente útiles, para nada, algunas pasarían el juego sin ser usadas, si no fuera porque sin ellas no podemos resolver algún extraño puzzle.
Leyendas de Terror
La Inteligencia Artificial… Es algo así como un tema completamente aparte. Hablar de la Inteligencia Artificial de este juego es montar un debate bastante amplio sobre si felicitarla o cagarla a patadas en la cabeza mientras está tirada en el suelo. Y la verdad es que ninguna de las dos se aplicaría. Por un lado, nos vamos a pasar más tiempo del juego reviviendo a nuestros compañeros, ah si, podemos revivir a nuestros compañeros, que cagándonos a tiros. Pero por el otro, siempre que tengan el espacio y la oportunidad, nuestros compañeros van a buscar la mejor cobertura y el mejor ángulo de disparo. Una vez más la pésima ambientación (no tiene nada que ver con esto, ¿y qué?) y la horrenda escenificación del juego, nos van a jugar en contra en cuanto tengamos que

enfrentarnos a una parva de enemigos en un pasillo oscuro y cerrado. No hablemos de la frustración que genera el que las largas animaciones realizadas eviten que un hechizo se ejecute a tiempo. De todas formas, no se puede negar la excelencia con la cual los modelos de nuestros compañeros están logrados. Para jugar en contra, los enemigos son pedorrísimos. Brutos, y algunos hasta difíciles, pero en general son pedorrísimos. No falta el momento en que no peguemos un tiro y los putísimos demonios estos te exploten en la cara. Ese efecto de por si no causa ni gracia, ni emoción, ni alegría. Solo molesta.
Cinemáticas de Terror

El juego logra muchas veces generar el clima perfecto para considerarlo un buen juego (a pesar de… Bueno, sí, mejor me callo). Esos momentos están arruinados por una infinidad de razones. Por un lado, cuando llegamos a un espacio abierto, la verdadera fortaleza del juego y lo mejor que podrían haber hecho por él (y que por supuesto no hicieron mucho que digamos), se demuestran las posibilidades que le dan tener un equipo de seis personas acompañándolo a uno. Estos momentos no duran nada. Cuando uno se encuentra con una batalla intensa y atrapante, los pésimos diseños y todos los problemas que ellos traen, acaban con todo lo atrapante en un solo instante. Cuando llegamos a un punto de la historia en que nos atrapa intensamente, una cinemática lo arruina. Cuando realmente llegamos al punto en la historia en que podemos llegar a decir que nos va a atrapar, el jefe final más pedorro nos envuelve en una batalla espantosa, todo se termina y quedamos igual que el negro aquel que se vino de África.
Un juego de Terror
OK, no hablemos tan mal. Jericho es un juego del orto, pero no es malo. La constante batalla entre no saber si matarlo o acariciarlo hace que, a pesar de ser una mierda, tengamos con que “divertirnos” por un rato. De todas formas, la mejor recomendación que se puede hacer es la siguiente: si tenés una lista de juegos que todavía no jugaste, no seas un boludo como fui yo, dejalo bien al final de la pila, porque hay miles mejores.
62%
Un juego de terror terrorífico, que nunca logra lo que realmente debería lograr
+: El juego en equipo, los espacios abiertos, la ambientación atemporal
-: La ambientación. La ambientación. La ambientación. Y las otras cosas que mencioné en la nota. Y también la ambientación.
Ficha Técnica:
- Género: FPS
- Compañía: Mercury Steam
- Distribución: Codemasters
- Soporte Multiplayer: Con el single sobra.
Requerimientos mínimos
Pentium 4 2.4GHz, 768 MB de RAM, 6GB libres en el HDD, Ati x800 / nVidia 7000 o superior
Requerimientos recomendados
Pentium 4 3.2 (Optimizado para procesadores C2D), 1GB RAM, 6GB libres en el HDD, video DX10 compatible.







