|
Página 1 de 2 OVERLORD
Dungeon Keeper conserva su lugar
Finalmente Codemasters nos trajo el juego que nos pone en el lugar de un Señor del Mal caído que se levanta de su tumba para recuperar su reino de las manos de quienes se lo arrebataron.
La historia comienza cuando un hechicero goblin levanta al caído de su tumba, poniéndolo al tanto de las novedades acontecidas mientras estuvo “ausente”, y “recordándole” la forma en la cual puede servirse de sus esbirros y su magia.
El Overlord es un peluche

Es cierto que yo nunca estuve 10 ó 20 añitos muerto, y me hago cargo de que probablemente la experiencia resulte bastante traumática y que al despertar nuevamente es muy posible que uno no esté con todas las luces. Pero eso no es motivo para que todo un Señor Oscuro sea manejado como un monigote por un macaquito que no levanta medio metro del suelo y que se parece a E. T. después de la tuberculosis.
No obstante, eso es lo que sucede. El macaco que lo despertó le dice dónde ir, qué hacer, se la pasa cagándolo a pedos si pierde el tiempo o hace algo distinto a lo que le dijo… En fin, como una esposa… Pero feo como la suegra…
Mataría al Son of the Beach que hizo la preview
(si no fuera porque la hice yo)

Lo que iba a ser el sucesor del Dungeon Keeper, quedó en un jueguito liviano e intrascendente.
Algunos lo compararon con el Fable por la estética, pero es el único punto de comparación.
Se trata de un juego absolutamente lineal, no sólo en cuanto al recorrido por el terreno, sino en el de que “antes de hacer tal cosa, SÍ o SÍ tenés que hacer tal otra”.
El personaje no evoluciona, más allá de conseguir aumentos de vida y maná a través de objetos que almacena en la torre, y los hechizos no se eligen, sino que también se obtienen recuperando dichos objetos.
Para obtener almas -necesarias para invocar esbirros- hay que matar ovejitas y cucarachas de colores (alguien en Triumph fuma porquerías) ya que las almas que obtendremos de los enemigos serán escasas e insuficientes.
Los esbirros… Habían anunciado cincuenta tipos diferentes de ellos, divididos en cuatro clases principales; la realidad es que hay sólo cuatro tipos de esbirro, de los cuales con el tiempo y muchas mejoras, se puede llegar a controlar entre 40 y 50 al mismo tiempo.
Aparte, debe haber alguna mujer en el equipo de programadores, porque a los esbirros marrones, rojos, verdes y azules, los llaman “parduscos”, “bermejos”, “viridios” y “zarcos”, respectivamente. (No nena, salmón es un pez, no un color)
Algo bueno tiene…

Acostumbrados a los juegos en los que las voces están en inglés y sólo se traducen los subtítulos, en este caso la traducción incluye también a las voces. Este detalle me parece una muestra de respeto hacia los usuarios hispanos.
Pero adolece de fallas en otros aspectos:
- No tiene un mapa. Si bien no resulta indispensable, siempre es una ayuda para orientarse, y su falta en un juego de este tipo me parece inconcebible a estas alturas.
- Teletransporte. Me recuerda al sistema de transporte en nuestro país: para ir de Catamarca a Mendoza, tenés que pasar por Buenos Aires. En este caso, tenés que pasar por la Torre Oscura, no hay forma de ir de un escenario a otro por este medio.
- Guardado. Graba automáticamente en los puntos de control (consolas de $%&*^` y la ^ºç` que las ^`*%&)
Hablemos de la Torre Oscura

Esta consta de una sala principal, la Sala del Trono, donde se accede al portal de teletransporte, y de cuatro dependencias anexas: las mazmorras, en las cuales podemos volver a enfrentar a los enemigos vencidos; el núcleo vital, corazón de la torre y donde se alojan las colmenas de esbirros; la fundición, donde podemos forjar y mejorar la armadura, el casco y las armas; y las habitaciones del Overlord, donde está la cámara del tesoro, el dormitorio, la sala de torturas (todas ellas puramente estéticas) y una habitación con un modelo a escala de la Torre Oscura, el cual podremos usar para comprar mejoras para la misma. Estas mejoras son sólo en el aspecto de la misma, no le agregan ninguna funcionalidad.
Desarrollo del juego
En las andanzas del Overlord en pos de recuperar sus dominios, este se enfrentará a los arquetipos de los juegos de rol: medianos, enanos, elfos,

paladines, bárbaros, ladronas, todos ellos pervertidos por el poder logrado tras su victoria, y con ejércitos propios.
En este trajín habrá saqueos que nos aportarán pociones de vida y maná -de uso inmediato, no se pueden almacenar- y oro, necesario fundamentalmente para forjar armas, armadura y casco, y para pagar las modificaciones que se hagan en la Torre Oscura.
Tanto el saqueo y transporte de objetos como la activación de mecanismos deberán ser realizados por los esbirros, ya que el Overlord es un inútil. Puede participar en el combate, pero dado que no regenera vida ni maná (al menos al principio) y que es bastante flojucho, en general será preferible dejarle esta tarea también a los esbirros. El Overlord debe haber sido resucitado a partir del alma de algún ejecutivo, porque no sabe hacer nada bien y se la pasa dando órdenes.
El control de movimiento tanto del Overlord como de los esbirros, si bien optimizado para un mando de XBOX 360 (vean mi opinión sobre las consolas más arriba), se realiza sin inconvenientes con mouse y teclado, y además con estos últimos es mucho más cómodo el manejo de la cámara.
Romper cosas no tiene gracia.
Es así. Matamos manadas de ovejas o aplastamos cucarachas de colores para obtener almas, damos vuelta la espalda y aparecen de nuevo.
Destrozamos plantaciones enteras de girasoles o calabazas (por pura maldad nomás, porque no nos da ningún beneficio) y al pasar por el mismo lugar diez minutos después, vuelven a estar intactas.
Asolamos las casas de los medianos (claramente inspiradas en las descripciones de las moradas e los hobbits de Tolkien) y aunque hayamos exterminado a todos ellos, cuando volvemos a pasar las casas están nuevamente intactas.
A mí me resultó frustrante. Te saca las ganas de hacer destrozos.
Gráficos y sonido
Como mencionaba más arriba, tiene una estética que recuerda al Fable.
Las animaciones no son nada del otro mundo y lo notaremos por ejemplo en el propio Overlord, en el que al correr, su movimiento es todo menos fluido.
Por otra parte, el juego corre bien, sin tironeos ni tiempos de carga interminables entre distintas secciones de un mismo escenario.
El apartado sónico es francamente bueno. Con variados efectos de sonido, y una banda sonora acorde.
Y el tema del doblaje de las voces es un detalle que por lo desacostumbrado del mismo. Merece una mención especial.
Resumiendo
Overlord no es el producto que yo esperaba, ni es lo que había prometido Codemasters en los avances.
Es un juego de acción, lineal y limitado. Es bastante corto, y con un final un poco demasiado abrupto.
Los combates acaban por ser bastante monótonos -salvo por los bosses-; y el propio Overlord es un perfecto inútil.
En verdad, para mí fue una decepción.
75 %
+: el doblaje, buenos controles, la posibilidad de personalizar la Torre Oscura
-: corto y lineal, no hay mapa, el sistema de teletransporte, el sistema de guardado, el Overlord es un inútil
Ficha Técnica:
- Género: Arcade / Acción
- Compañía: Triumph Studios
- Distribución: Codemasters
- Soporte Multiplayer: en LAN o Internet, en modo cooperativo o PvP
Requerimientos mínimos: Windows XP/Vista, procesador a 2,4Ghz, 512MB RAM, tarjeta grafica compatible con dx9, 4GB espacio libre en disco duro
Cite este artículo
<< Inicio < Anterior 1 2 Siguiente > Final >> |