Silent Hunter 4: Wolves of the Pacific
Donde manda capitán no manda pescadito
El género de los simuladores es quizá el más menospreciado por la gran mayoría de los jugadores. Especialmente en el mercado actual, monopolizado por las consolas y su público “teenager”, este tipo de videojuegos está cada día más cerca de desaparecer. Salvando las diferencias, se está produciendo una situación similar a la ocurrida con las aventuras gráficas a fines de la década pasada y que persiste hoy en día. Los más memoriosos recordarán aquellas épocas en que salían todos los meses una buena cantidad de simuladores de vuelo o especiales. Hoy en día, este género está reservado para una pequeña elite que espera con ansias cada nuevo título.
La saga Silent Hunter es prácticamente la única relacionada con la simulación de submarinos que ha perdurado con el tiempo, debido a su increíble nivel de realismo en todos sus aspectos. Más allá de algún que otro traspié relacionado con una segunda edición bastante floja, esta saga nos ha proporcionado horas y horas de diversión. Y afortunadamente, este cuarto juego -que lleva por nombre Wolves of the Pacific- está a la altura de las circunstancias.
Sacudime el periscopio
El primer cambio relevante con respecto a su predecesor se nota en el apartado técnico. Ya de por sí, Silent Hunter 3 disponía de un nivel técnico gráfico y sonoro impresionante, pero en esta nueva versión se han mejorado considerablemente ambos aspectos. Todo lo relativo a la ambientación ahora tiene un aire muy similar al visto en películas bélicas clásicas, con un tinte ocre, generando un efecto ideal para visualizar las batallas entre submarinos durante las Segunda Guerra Mundial. Cada submarino, tanto por dentro como por fuera, abunda en detalles. Estos últimos se notan fundamentalmente después del impacto de un torpedo, cuando la gran mayoría de las piezas que componen al vehículo se desprenden en medio de la explosión. Por otro lado, el sonido ayuda muchísimo a crear un clima tenso pero a la vez calmo. Esa paradoja se produce debido a la situación

de adrenalina que se genera al momento de combatir contra un submarino enemigo, pero no hay que olvidar que nos encontramos tan solo con nuestra tripulación en el fondo del mar.
En cuanto al juego en sí, podemos decir que aquellos que busquen algo rápido y para pasar el rato, ni se acerquen a Silent Hunter 4. Si bien el nivel de dificultad es muy ajustable, no será ninguna pavada manejar un submarino. Para tan solo apuntar y luego disparar un torpedo, serán necesarios varios movimientos incluso en el nivel más sencillo. En caso de seleccionar el máximo, ya estamos hablando de un realismo extremo, por lo que lograr hundir a un submarino enemigo será un verdadero desafío, en donde nuestros conocimientos matemáticos finalmente nos servirán de algo. Y aunque la tengamos bastante clara en los cálculos, el margen de error siempre estará muy presente.

A pesar de todas las virtudes, Wolves of the Pacific no un juego perfecto. De no ser por algunos problemas en la IA imposibles de pasar por alto, estaríamos hablando de un clásico con todas las letras. Estos defectos se notan al momento de entrar en combate ya que en determinadas situaciones, los enemigos nos detectan por más que no hayamos hecho ningún ruido y nos encontremos lejos de su alcance visual. En cambio, hay veces que podemos estar disparando misiles a 20 metros de distancia que ni se percatan de nuestra presencia. Dejando esto de lado, estamos en presencia de un simulador con todas las letras, de esos que no abundan en el mercado y que todos deberían darle una oportunidad.
86%
Un excelente simulador de Submarinos
+: Ambientación sublime, técnicamente impecable, el realismo en todos sus aspectos.
-: Algunos problemas en la IA
Ficha Técnica:
- Género: Simulador
- Compañía: Ubisoft Romania
- Distribución: Ubisoft
- Soporte Multiplayer: Hasta 8 jugadores LAN/Internet
Requerimientos mínimos: Procesador de 2GHz - Placa de video de 128Mb - 1Gb de RAM - 6Gb de espacio libre en el Disco Rígido
